
Con la promesa de sustituir a tu cámara digital y vídeo, a tu reproductor multimedia, a tu navegador GPS, a tu futbolístico transistor de radio y a tu novi@ (si aceptamos acariciar su pantalla táctil como relación de pareja) , el Samsung Pixon aterriza en España con un precio propio de un teléfono móvil todo en uno. Sí, también puede hacer llamadas.
Sin duda alguna, los dos rasgos más característicos del Samsung Pixon M8800, y que a mi personalmente no me despiertan ningún interés, son su pantalla táctil de 3,2 pulgadas, que goza de una escasa resolución de 400 x 240 píxeles y un sensor de movimiento para controlar automáticamente su orientación;y su cámara con sensor de 8 megapíxeles, que cuenta con muchas de las funciones que podemos encontrar en cualquier cámara compacta decente, entre ellas el enfoque automático o la detección de caras, sonrisas y pestañeos. También dispone de un doble flash LED.
El apartado de imagen del Samsung Pixon se completa con la posibilidad de grabar vídeo WVGA (720 x 480 píxeles) a 30 fotogramas por segundo o en calidad QVGA (320 x 240 píxeles) si queremos disfrutar del modo de grabación a cámara lenta de 120 fotogramas por segundo. Del sistema de reducción de vibraciones y del zoom digital no diremos nada por no insultarnos, pues ya se ha demostrado en más de una ocasión la inutilidad de incluirlos en este tipo de terminales (el primero solamente juega con la sensibilidad ISO, mientras que el segundo solamente aplica un recorte a la imagen del sensor).

Lo que sí es digno de mención es el receptor GPS integrado que, además de servir para no perdernos en nuestros viajes, aunque lamentablemente no cuenta con indicaciones por voz, será capaz de geolocalizar las fotografías que tire la cámara de fotos.
Por otro lado, el apartado multimedia viene bien servido con un reproductor capaz de hacer sonar los formatos de audio más extendidos a través de unos altavoces que, gracias a la magia de la palabra “virtual”, son capaces de ofrecer sonido envolvente 5.1. El reproductor también es capaz de visualizar vídeos siempre y cuando estos estén codificados en DivX, XviD o MP4. El incombustible sintonizador de radio FM con RDS tampoco puede faltar.
Antes de terminar, también hay que mencionar que el Samsung Pixon carece de una memoria interna digna de mención, teniendo que confiar en tarjetas de memoria microSD para las tareas de almacenamiento, y que dispone de un Bluetooth compatible con audio estéreo, salida de televisión y un puerto USB 2.0.

Todo esto viene empaquetado en una carcasa de 107,9 x 54,6 x 13,8 milímetros que, según los surcoreanos, le permite al Samsung Pixon ser el móvil de 8 megapíxeles más delgado del mercado. Estas dimensiones tendrán algo que ver en la relativa poca autonomía de la batería del Samsung Pixon, pues a pesar de disponer de una capacidad de 1.000 mAh, solamente es capaz de ofrecer poco más de 3 horas y media de conversación. De la autonomía reproduciendo vídeo y audio, Samsung no ofrece cifras.
Por último, pero no menos importante, el Samsung Pixon es un terminal cuatribanda GSM con soporte de las veloces redes 3G y HSDPA pero, tristemente, no dispone de conectividad Wi-Fi para no tener que estar siempre tirando de la no siempre barata tarifa de datos.
El Samsung Pixon libre, con un precio de 530 euros y gestionado por la interfaz táctil TouchWiz, ya debería estar disponible en las tiendas.
Más información: Samsung.
