Sólo unos meses después del lanzamiento de Windows Phone 7 como plataforma, se escuchó que LG hablaba en enero de 2011 acerca de la decepción que había sufrido con las ventas de los terminales Optimus 7 y Quantum.
Por aquel entonces el mercado acababa de comenzar para Windows Phone 7, y en cierto modo era de esperar que las ventas no fueran excesivamente elevadas. De todas maneras, LG no obtuvo unos niveles apropiados y correctos en base a las previsiones que había realizado, que ya parecía que se habían realizado a la baja.
La situación fue mala, pero LG no se desmarcó ni se alejó de la plataforma Windows Phone, por lo que siguió apoyándola. Aún así, ahora que ha pasado el tiempo, la compañía ha decidido, a la vista de los últimos resultados, que tampoco han sido buenos, abandonar el trabajo que estaba realizando en asociación con la plataforma operativa de Microsoft.
LG quería tener un terminal Windows Phone que consiguiera un buen nivel de ventas, y se ha esforzado en ello. No lo ha conseguido y ahora es hora de pasar página. La empresa ha anunciado que su paciencia ha terminado y que a partir de ahora trabajarán en Android, ignorando el desarrollo de Windows Phone, al menos posiblemente si la plataforma no consigue mejorar y alcanzar nuevas cotas de calidad y popularidad.
LG no descarta la posibilidad de volver a trabajar en smartphones con Windows Phone, y ha revelado que mantendrá a partir de ahora a sus ingenieros trabajando en la investigación y el desarrollo de la plataforma en cierto modo, aunque de telón de fondo. Cara al mercado del consumidor, en el cual lanzan dispositivos y del que obtienen sus beneficios, LG será una empresa que centre sus esfuerzos en Android, el sistema operativo de Google. Cualquier proyecto que LG tuviera en desarrollo con Windows Phone, como el rumoreado Miracle, quedará bloqueado hasta nuevo aviso para no producir inversiones fallidas de nuevo.


Se lo buscan ellos solitos: si hubieran lanzado un terminal con idéntico hardware al Optimus Black pero equipado con Windows Phone y a un precio similar, habrían vendido mucho más…
Sin embargo, sacaron el ladrillo del Optimus 7, que tiene peor pantalla y sin cámara frontal.
Desde luego, es una pena que se rindan: el consumidor es el que pierde.