T-Mobile G1, el primer móvil con Android de Google

T-Mobile G1

El teléfono T-Mobile G1 es el primer móvil con Android y por fin es oficial. Fabricado por HTC, conocido hasta ahora como Google Dream, y cargado de aplicaciones de Google, este terminal con pantalla táctil y teclado completo se perfila como el primer rival que hablará de tú a tú con el iPhone de Apple.

Y la lucha será encarnizada, pues ni el T-Mobile G1 ni el iPhone destacan claramente el uno sobre el otro. Si uno gana claramente por diseño, el otro lo hace por libertad de personalización. Si uno necesita un ordenador para sincronizar sus datos, el otro utiliza directamente Internet a través de las diferentes aplicaciones web de Google. De todas formas, no seremos nosotros los que decidiremos quién vivirá y morirá. Como en la antigua Roma, será el público quien lo haga.

Por el momento, dejaremos las odiosas comparaciones a un lado. Veamos qué nos ofrece el T-Mobile G1 a nivel técnico, qué podemos esperar de futuros móviles con Android, y si vale la pena intentar conseguir uno en los mercados internacionales, porque, al menos con este nombre, el T-Mobile G1 no llegará a España.

T-Mobile G1 HTC Google Android

Las funciones del primer teléfono móvil con Android, como sucede con otros terminales similares, pasan a un segundo plano, pues la combinación de una pantalla táctil de generosas dimensiones, un teclado QWERTY completo y una buena tarifa de datos lo transforman en un ordenador de mano. No obstante, hay que mencionar que el T-Mobile G1 es un terminal cuatribanda GSM con soporte de HSDPA en la banda europea de los 2.100 MHz.

La pantalla táctil podría ser más grande y tener más resolución teniendo en cuenta las últimas creaciones de HTC, pero sus 3,2 pulgadas de diagonal y su resolución HVGA (480 x 320 píxeles) son bastante adecuadas para navegar por Internet, escribir emails o ver vídeos y fotos. Bueno, para ver vídeos necesitaremos descargar una aplicación, pues el T-Mobile G1 no trae la suya propia. Primer fallo imperdonable.

Debajo de la pantalla, y desvelado por un sistema deslizante inspirado en los SideKick de la propia T-Mobile, se esconde el teclado QWERTY. Es de formato completo, tiene teclas bastante separadas aunque con poco relieve, y se apoya en un mini-trackball para las funciones de navegación por menús y activación de la función de cortar y pegar. No tiene teclado por pantalla, pero sí reconocimiento de escritura.

Todo esto no serviría de nada sin una buena dosis de conectividad. Por eso el T-Mobile G1, además del soporte de HSDPA a 7,2 Mbps, también cuenta con Wi-Fi 802.11b/g y Blueetooth 2.0. Gracias al Wi-Fi se pueden descargar canciones directamente desde la tienda de música Amazon MP3 que viene preinstalada, pues desde la conexión 3G solamente se pueden escuchar online. El Bluetooth, por otro lado, no servirá de mucho, pues no permite transferencias de datos o audio estéreo. Solamente funciona con los manos libres Bluetooth. Segundo fallo imperdonable.

T-Mobile G1

Si hasta ahora, todo lo que hemos visto del T-Mobile G1, perfila un terminal orientado a Internet. La ausencia de una salida de auriculares de 3,5 milímetros (la única salida de audio es el puerto USB), unido a la falta de una aplicación para reproducir vídeo que ya mencionamos, nos termina de confirmar que las funciones multimedia son secundarias para Google.

Y esta idea se refuerza con la cámara de fotos, pues visto sus funciones, su presencia es testimonial. Su sensor es de 3,2 megapíxeles y tiene enfoque automático, pero carece de flash, de un objetivo de calidad y, al menos oficialmente, es incapaz de grabar vídeo. Otro fallo que muchos no perdonarán.

Sin embargo, el módulo GPS integrado sí que está presente y funciona a la perfección. Pues además del uso que le darán las aplicaciones de navegación GPS que veremos en la tienda de aplicaciones para móviles con Android, éste permite geolocalizar fotos de la cámara y Google lo utiliza para complementar Google Maps y ofrecer una espectacular versión móvil de Google StreetView.

Todo esto viene empaquetado en una carcasa algo gruesa, 117 x 55,7 x 17,1 milímetros, y se alimenta de una batería de 1150 mAh que promete poco más de 5 horas de conversación. Tendremos que esperar para ver sus cifras de autonomía con un uso intensivo de todas las funciones.

Para finalizar, sinceramente creo que el T-Mobile G1 no es para todo el mundo. Aunque se pueden solucionar muchas de sus carencias instalando aplicaciones, la fuerte presencia de las aplicaciones de Google, la imposibilidad de sincronizarlo directamente con un ordenador y la poca importancia que se le ha dado a las funciones multimedia, lo convierten en un terminal para los que ya viven la vida en la nube (cloud computing). Con esto no quiero que todos los móviles con el sistema operativo Android vayan a ser así, pero Google ha aprovechado este primer terminal para definir su visión de la Internet móvil.

El T-Mobile G1, con un precio de 200 dólares previa firma de un contrato de 2 años, estará disponible desde octubre en Estados Unidos. En noviembre llegará a Europa vía Reino Unido, expandiéndose desde ahí al restado de mercados. Por el momento, no hay forma de comprarlo libre.

Actualización: El T-Mobile G1 será el HTC Dream en España, de la mano de Movistar.

Más información: T-Mobile y HTC.